Agility

Agility es una modalidad competitiva donde un guía dirige a su perro sobre una serie de obstáculos, los cuales tiene que pasar de manera limpia y lo más exacta posible, compitiendo contra reloj. Los perros han de participar sin correa sin juguetes y sin incentivos. El guía no puede tocar al perro ni a los obstáculos, excepto de manera accidental. Consecuentemente, el control del guía radica en la voz, señales manuales, lenguaje corporal. Lo que requiere que el animal esté entrenado de manera excepcional.

En su forma más sencilla, el circuito de agility consiste en un determinado número de obstáculos, en donde un juez diseñará el orden que el perro deberá seguir para así completar la prueba conforme al reglamento.

Los circuitos son lo suficientemente complicados para que el perro no pueda terminarlos correctamente sin dirección humana. Cada guía decidirá las estrategias a seguir para dirigir al perro a través del recorrido, combinando velocidad y precisión ya que ambas son igualmente importantes. Existen varias técnicas que ayudan a compensar la posible diferencia de velocidad humana y canina, fuerza ó debilidad entre los perros y sus guías. Pero lo mejor de este deporte es que el guía y el perro se divierten en la pista.

Dentro del agility existen tres categorías dependiendo del tamaño del perro:

–       Pequeña: para perros de 35 cm de altura a la cruz.

–       Mediana: para perros de 35 cm o más, e inferiores a 43 cm.

–       Grande; para perros de 43com o más de altura a la cruz.

A la hora de competir también existen varios grados de dificultad:

–       Grado 0.- Aquí encontramos a los recién llegados a la competición. Es un grado de entrenamiento en competición ya que no puntúan para los campeonatos. El objetivo de este grado es ir cogiendo experiencia en pista para ir avanzando hacia los siguientes grados.

–       Grado 1.- Aquí empieza la competición. Las pruebas ya son puntuables. Las pistas tienen mayor dificultad que en grado 0.

–       Grado 2.- La dificultad va en aumento y la destreza y complicidad entre guía y perro también.

En este deporte pueden participar cualquier tipo de personas, de todas las edades y cualquier perro, de raza o sin ella. Cualquiera puede disfrutar de este divertido deporte.